domingo, 23 de noviembre de 2014

El Chávez religioso y Jesucristo de política.

Diez veces al día, al menos, un venezolano en el mundo dirá: Chávez y Jesucristo, dos personajes diametralmente distinto pero invocados con la misma fuerza y recordados con semejanzas. Diez veces.

Hugo Chávez, fue un venezolano que tras una intentona de un golpe de Estado y pese a su fracaso, logró llenarse de gloria y tomó el control de Venezuela, con votos y por la puerta del frente.
Amado en su patria por la populista promesa del socialismo se inmortalizó como "el presidente de los pobres".
Largas jornadas de peregrinación en la calle, entre los pueblos más pobres,  le sirvieron para predicar la palabra revolucionaria, inyectar en la espina dorsal la enorme fe en él, y  sin ser poeta, ni mucho menos, la gente escuchó su palabrería y le aplaudió,  y le amó hasta gritar: ¡Viva Chávez!

Y mientras, Jesús, hijo de Dios,  fue enviado para salvarnos del pecado, Chávez , que no lo envió nadie,  se tenía en mente como el enviado para salvar a su tierra de la temible burguesía parasitaria que solo quería dejar al pobre siendo pobre y al rico, más rico.

Lo  medio logró. La  medio salvó:  el rico no es más rico de lo que deseaba ser, pero el pobre está igual, aunque a este último no le importó, porque su fe fue más grande que su bolsillo, la felicidad brotó como flores y el sol brilló tanto que los cegó.
Cuatro evangelios de la Biblia dicen Jesús hizo el milagro de la multiplicación del alimento. Hugo tuvo los suyos, maravillosas  victorias en el pueblo que cada día creía  a más gente en él y en su palabra.
No hubo Poncio Pilato que le pudiera crucificar. Estuvo invicto en todas las elecciones presidenciales que participó,  y cuando muchos no creían en él, Hugo les recordaba: "No volverán"

De carne y hueso, le llegó la muerte y no hubo resurrección a los tres días pero si un sucesor unos meses más tarde.  Había muerto, pero la fe seguía en pie y imperturbable.
 Sus frases inmortales mantenían la vida y se decían con amor y esperanzas.

Ahora en Venezuela, “Chávez se multiplicó en millones”,  viven en cada uno de los venezolanos que se persignan al son de “El Chávez nuestro”, es oración, estampita y estatuilla. 

viernes, 17 de octubre de 2014

Malala, no es una canción de Shakira.

Malala, no es una nueva canción de Shakira para un evento deportivo, mucho menos es un figura colombiana para la música urbana(Maluma), simplemente es una pakistaní defensora de los derechos de la mujer en su País, estudiante, activista y escritora en un Blog.

Malala Yousafzai, comenzó a escribir a sus 13 años de edad en un Blog en Internet con el seudónimo de "Gul Makai", donde daba a explicar como era la vida bajo el régimen del Tehrik e Talibán Pakistán (TTP). Malala a sus 15 años sufrió un atentado por un miliciano del TTP, grupo terrorista vinculado con los talibanes. Esto sucedió el 9 de Octubre de 2012, cuando después de abordar un vehículo que cumplía como autobús escolar, fue impactada en el cráneo y el cuello, por un arma, debo a eso tuvo que ser trasladada a un hospital militar, después de este acto homicida varias personas salieron a la calle a protestar por lo acontecido.

El 15 de Octubre es traslada al hospital Reina Isabel de Reino Unido, el 4 de Enero se le dio de alta, continuó con sus estudios de secundaria y se hospeda en Inglaterra.

La joven pakistaní comparte el premio Nobel de la paz con el Indio Kailash Satyarthi, activista de los derechos de los niños. Malala es la ganadora más joven en la historia de estos premios (17 años), ella dejo atrás a grandes personas en su nominación  como lo son;  el Papa Fransisco, Snowden, Vladimir Putin y otros más.

Malala, ya tiene su propio libro autobiográfico escrito por la periodista británica Cristina Lamp, se llama "Yo soy Malala" fue publicado el 8 de Octubre del 2013.

En la actualidad la joven pakistaní participa en la campaña para la liberación de 300 mujeres nigerianas  que estudiaban, por un grupo Islamico que esta en contra de la educación de la mujer.